El descenso en la cantidad de dinero que manejan las familias se debe a la caída de los ingresos ( 4%) y la subida de los precios (10%). Las familias se empobrecen, y esto según Carlos Susías, de la Red Contra la pobreza y la Exclusión Social en España (EAPN),"es una verdadera barbaridad la evolución de los últimos años".
El 21,8% de los españoles vive en pobreza relativa. Este índice corresponde
al 60% de la mediana de la renta nacional. Es decir, una persona es pobre si
vive con menos de 7.300 euros anuales.
La situación de pobreza severa (30% de la renta mediana, 3.650
euros anuales) también crece, y ya alcanza al 6,4% de la población. En total
hay tres millones de personas en pobreza
extrema. Para José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación de Directoras y
Gerentes de Servicios Sociales, esto es muy preocupante. La pobreza extrema es
el peldaño anterior a la exclusión social. Recuperar a estas personas exige una
media de 10 años de una intensa intervención social, y esto supone un enorme
coste humano y de recursos.
Se ha realizado un informe
de Foessa destinado a diseccionar la realidad social del país, y el
secretario general de Cáritas, Sebastián Mora, ha explicado que si el anterior
informe revelaba que la pobreza en España era más intensa, más extensa y más
crónica, hoy se puede decir que ese proceso de empobrecimiento se ha
profundizado en extensión.
Una de las consecuencias de la crisis y el desempleo es el intenso
incremento de la miseria. También se
observa que desde el inicio de la crisis en 2007, la diferencia entre los más
ricos y los más pobres ha aumentado un 30%. “Corremos el riesgo de abandonar a
su suerte a las personas más desprotegidas”, concluyó Sebastián Mora.

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